En un nuevo episodio de la violencia que azota al departamento del Cauca, las autoridades investigan la muerte de cinco presuntos integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en medio de enfrentamientos armados en la Serranía El Pinche. Esta zona, caracterizada por su difícil acceso y su importancia estratégica, se ha convertido en escenario de disputas entre el ELN y el grupo armado conocido como Nueva Marquetalia.
De acuerdo con la secretaria de Gobierno del Cauca, Maribel Parafán Gallardo, los enfrentamientos han sido intensos y se han prolongado durante varios días, afectando a los municipios de Argelia, Balboa, Guapi, Timbiquí, El Tambo y López de Micay. La situación es preocupante, ya que representa un grave riesgo para la población civil, atrapada en medio de las confrontaciones.
La información preliminar sugiere que entre los cinco fallecidos se encontrarían tres menores de edad, lo que agrava aún más la situación. Este hecho refuerza las alarmantes denuncias sobre el reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos armados ilegales, una problemática que ha sido motivo de preocupación en la región durante años.
Además, se ha informado que las autoridades no han podido acceder al lugar para la extracción de los cuerpos, dado que la zona es de difícil acceso; se estima que está a dos días de camino desde la cabecera municipal de El Tambo. La única alternativa sería trasladar los cuerpos hasta la zona urbana de López de Micay, algo que parece inviable en este momento.
Maribel Parafán Gallardo también subrayó que la disputa entre el ELN y Nueva Marquetalia es principalmente por el control de corredores estratégicos en el suroccidente caucano. En este contexto, la fuerza pública ha reiterado su compromiso de mantener una presencia activa en el territorio, especialmente en medio de la temporada de fin de año, cuando las tensiones suelen aumentar.
La situación en la Serranía El Pinche es un recordatorio de la complejidad del conflicto armado en Colombia y de los retos que enfrentan las autoridades para garantizar la seguridad y proteger a la población civil en medio de enfrentamientos que parecen no tener fin.


