El hogar San Vicente de Paúl de Popayán fue escenario de una emotiva celebración del Día de las Madres, donde abuelos y abuelas disfrutaron de una jornada especial organizada para reconocer el amor, la dedicación y el legado de las mujeres mayores.
La actividad reunió a residentes, cuidadores y familiares en el patio La Milagrosa, espacio que se llenó de música, aplausos y expresiones de cariño hacia las madres que hoy hacen parte de esta institución.
Las serenatas de mariachis y las presentaciones artísticas fueron protagonistas durante la jornada, generando momentos de alegría entre los asistentes, quienes resaltaron la importancia de mantener vivas estas tradiciones y de acompañar emocionalmente a los adultos mayores.
La directora del hogar, la psicóloga Sandra Ibarra, indicó que este tipo de actividades permiten dignificar la vida de las personas mayores y fortalecer su bienestar emocional.
“Las madres nunca dejan de ser madres. Ellas continúan entregando amor, consejos y enseñanzas. Por eso quisimos brindarles un espacio lleno de afecto, música y reconocimiento por todo lo que han significado para sus familias y para la sociedad”, señaló Sandra Ibarra.
Desde el hogar San Vicente de Paúl reiteraron el llamado a la comunidad para acompañar y valorar más a los adultos mayores, especialmente en fechas tan significativas como el Día de las Madres.


