Tras varias horas de mediación humanitaria y negociación directa entre representantes de los pueblos indÃgenas Misak y Nasa, una misión interinstitucional logró este viernes alcanzar acuerdos preliminares que buscan reducir la tensión generada por el conflicto territorial que estalló el jueves 21 de mayo en el municipio de Silvia, en el oriente del Cauca, y que dejó muertos, heridos y comuneros retenidos en medio de los enfrentamientos.
La gestión humanitaria reunió a delegados de MAP OEA, la Misión de Verificación de la ONU, ONU Derechos Humanos, la Iglesia Católica, la Misión Médica, la ProcuradurÃa General de la Nación, el Ministerio del Interior, la Gobernación del Cauca, la PersonerÃa Municipal y la AlcaldÃa de Silvia, organismos que acompañaron las conversaciones entre ambas comunidades con el propósito de detener la confrontación y atender sus consecuencias humanitarias.
El primero y más urgente de los acuerdos alcanzados fue el ingreso de la misión humanitaria al sector de La Ensillada para realizar la extracción del cuerpo sin vida de un comunero Misak que falleció durante los enfrentamientos. El segundo acuerdo implicó la liberación de los comuneros Misak y Nasa que permanecÃan retenidos en poder de integrantes del resguardo de Pitayó durante la confrontación.
«Los compañeros fueron entregados en el territorio de Pitayó directamente a esta misión garante, quienes harán la respectiva entrega a los delegados y misión humanitaria del Pueblo Misak en el sitio concertado. El personal médico da cuenta del estado de salud y del adecuado trato que se les dio en el tiempo que estuvieron en el lugar», informó el Consejo Regional IndÃgena del Cauca, CRIC, uno de los actores que trabajó activamente por una salida negociada al conflicto.
Las partes también acordaron promover el desescalamiento del lenguaje y hacer un uso responsable de la información difundida a través de redes sociales, evitando mensajes que puedan avivar la tensión entre las dos comunidades. Igualmente, se comprometieron a mantener la no agresión y a continuar buscando mecanismos de concertación para resolver de fondo el conflicto territorial que desde hace años enfrenta a estos dos pueblos ancestrales en esa zona del oriente caucano.
Uno de los aspectos más relevantes de los acuerdos es que serán presentados directamente ante el presidente de la República en una audiencia con representantes de ambos pueblos indÃgenas, con el objetivo de impulsar una solución dialogada y estructural a la problemática territorial que desencadenó la crisis.
El defensor del Pueblo regional del Cauca, Daniel Molano, quien tomó la vocerÃa de la misión humanitaria durante las conversaciones, destacó la disposición demostrada por ambas comunidades para alcanzar estos primeros consensos. «La DefensorÃa del Pueblo siempre estará dispuesta a contribuir en la mediación de los conflictos con el ánimo de encontrar puntos de confluencia», expresó el funcionario, cuyas palabras resumieron el espÃritu que guió la jornada de diálogo.
Los organismos mediadores hicieron un llamado a privilegiar el diálogo, el respeto y la tolerancia como únicos caminos viables para superar las diferencias históricas que hoy amenazan la convivencia en Silvia. El conflicto, que estalló cuando autoridades Misak intentaron retomar el control de predios que consideran de su propiedad ancestral, dejó al descubierto la fragilidad de los mecanismos de concertación interétnica en el Cauca y la urgencia de una intervención institucional que ofrezca soluciones duraderas a disputas territoriales cuyas raÃces se remontan décadas atrás.
La misión humanitaria continuará su trabajo en la zona y el seguimiento a los acuerdos alcanzados este viernes será determinante para evitar una nueva escalada de violencia entre dos comunidades que, pese a sus diferencias, comparten una misma historia de resistencia y defensa del territorio en el departamento del Cauca.


