En el marco del Día de Acción contra el Calor, la Cruz Roja Colombiana hace un llamado a fortalecer la gestión del riesgo de desastres frente a las altas temperaturas y sus impactos en la salud, los medios de vida, los ecosistemas y el bienestar de las comunidades, especialmente aquellas en condición de mayor vulnerabilidad.
El aumento de las temperaturas asociado al cambio climático está generando escenarios de riesgo cada vez más complejos en diferentes regiones del país. Fenómenos como las “olas de calor”, la disminución de fuentes hídricas, el incremento de incendios forestales y el deterioro de las condiciones ambientales están afectando tanto a zonas urbanas como rurales, comprometiendo la seguridad y calidad de vida de miles de personas.
En las ciudades, por ejemplo, las denominadas “islas de calor urbanas” incrementan la sensación térmica debido a la acumulación de calor en superficies como el asfalto y el concreto, la escasa cobertura vegetal y las emisiones derivadas del tráfico y las actividades industriales. Esto hace que las comunidades estén más expuestas a riesgos asociados a temperaturas extremas, particularmente durante periodos prolongados de calor.
Frente a este panorama, la Cruz Roja Colombiana viene fortaleciendo acciones anticipatorias orientadas a reducir impactos. A través de procesos comunitarios, campañas de sensibilización, fortalecimiento de capacidades locales y promoción de medidas de autocuidado, la Institución busca que las comunidades comprendan mejor los riesgos climáticos y puedan actuar oportunamente para protegerse.
“Las altas temperaturas son una amenaza que debe ser abordada desde la gestión del riesgo de desastres. Prepararnos antes de que ocurran las emergencias permite reducir afectaciones en la salud, proteger medios de vida y fortalecer la resiliencia de las comunidades frente a los efectos del cambio climático”, afirmó Lina Dorado, Líder del Equipo de Gestión del Riesgo de Desastres de la Cruz Roja Colombiana.
La Institución señaló que las altas temperaturas no solo representan un desafío ambiental, sino también humanitario y de salud pública. La exposición prolongada al calor extremo puede generar deshidratación, agotamiento físico, golpes de calor y agravar enfermedades crónicas cardiovasculares, respiratorias y renales. Asimismo, puede afectar la salud mental y aumentar riesgos en personas con condiciones médicas preexistentes.
Entre los grupos con mayor nivel de vulnerabilidad se encuentran niños y niñas menores de cinco años, personas mayores, mujeres gestantes y lactantes, personas con enfermedades crónicas, trabajadores expuestos al sol, personas con discapacidad y comunidades con acceso limitado a servicios básicos como agua potable y salud.
El golpe de calor, una de las afectaciones más graves asociadas a las altas temperaturas, constituye una emergencia médica que ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura. Entre los principales signos de alerta se encuentran la debilidad intensa, mareos, náuseas, dolor de cabeza, piel caliente, confusión, desorientación e incluso pérdida de conciencia.
Ante este tipo de situaciones, la Cruz Roja Colombiana recomienda actuar rápidamente trasladando a la persona a un lugar fresco y ventilado, aplicando paños húmedos o compresas frías en cuello y pecho, hidratando progresivamente y buscando atención médica inmediata en caso de síntomas severos.
Como parte de las recomendaciones, la Institución también invita a la ciudadanía a:
- Consultar los pronósticos del IDEAM por altas temperaturas
- Mantener una hidratación constante durante el día.
- Evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m.
- Utilizar ropa ligera, holgada y de colores claros.
- Permanecer en espacios frescos, ventilados y con sombra.
- Reducir actividades físicas intensas durante las horas de mayor temperatura.
- Usar protector solar, sombreros o gorras para protegerse de la radiación.
- Evitar bebidas alcohólicas o con alto contenido de azúcar y cafeína.
- Estar atentos al estado de salud de familiares, personas mayores, niños y animales de compañía.
La Cruz Roja Colombiana reiteró que la gestión del riesgo de desastres frente a escenarios climáticos requiere el compromiso conjunto de instituciones, comunidades, sector privado y ciudadanía, promoviendo acciones sostenidas de prevención, adaptación y preparación que permitan salvar vidas y reducir afectaciones humanitarias.
En este Día de Acción contra el Calor, la Institución invita a reconocer que el calor extremo puede convertirse en una emergencia silenciosa, cuyos impactos pueden prevenirse si se fortalece la cultura del autocuidado, la información oportuna y las acciones anticipatorias desde los territorios.


