Una operación de la Fuerza de Despliegue Rápido del Ejército Nacional neutralizó a cinco integrantes de una comisión armada del grupo organizado residual Jaime Martínez en el sector de La Gallera, zona rural del municipio de El Tambo, en el departamento del Cauca. El operativo, resultado de semanas de seguimiento a la estructura ilegal y del análisis de información obtenida sobre algunos de sus cabecillas, representó uno de los golpes más significativos contra esa organización en los últimos meses.
Según la inteligencia militar, los cinco individuos neutralizados hacían parte de la comisión señalada como responsable del atentado con explosivos ocurrido el pasado 25 de abril en el sector de El Túnel, sobre la vía Panamericana en jurisdicción de Cajibío, uno de los episodios de violencia más cruentos registrados en el Cauca en lo que va de 2026. Ese ataque dejó más de 20 civiles muertos y 45 heridos, y fue catalogado por organizaciones de derechos humanos como una masacre contra la población civil.
El historial criminal de esta comisión, según las autoridades militares, va mucho más allá del atentado en El Túnel. Los individuos neutralizados estarían vinculados al desplazamiento forzado de comunidades rurales para despojarlas de sus tierras y destinarlas al suministro logístico del grupo, al reclutamiento forzado de menores de edad y al hurto sistemático de camionetas y maquinaria amarilla perteneciente a las obras de ampliación de la vía Panamericana, elementos que eran posteriormente utilizados como herramientas en atentados terroristas.
La comisión también es señalada de haber ejecutado ataques con drones acondicionados con explosivos en zonas rurales de Jamundí, en el Valle del Cauca, y en los municipios caucanos de Morales, Buenos Aires y Suárez. En este último municipio, ocho habitantes resultaron heridos en uno de esos ataques, entre ellos siete menores de edad, en un hecho que generó indignación en las comunidades y reforzó la preocupación sobre el uso de estas aeronaves como arma de guerra por parte de estructuras ilegales en el suroccidente colombiano.
Durante el desarrollo del operativo en La Gallera, las tropas lograron incautar ocho fusiles, una ametralladora, municiones y material de guerra correspondiente a la dotación armada de los combatientes caídos, todo lo cual quedó a disposición de las autoridades judiciales competentes para las investigaciones en curso.
La neutralización de estos cinco integrantes golpea de manera directa la capacidad logística, operativa y terrorista del grupo Jaime Martínez en esa subregión del Cauca, donde esta estructura ha ejercido un control territorial que ha generado desplazamientos, confinamientos y una escalada de violencia que afecta a múltiples comunidades campesinas e indígenas. Las operaciones militares en el departamento continúan activas, con el objetivo de proteger a la población civil y desmantelar las redes criminales que operan en uno de los territorios más complejos del conflicto armado colombiano.


