La tragedia provocada por los dos fuertes terremotos que sacudieron a Venezuela sigue dejando un saldo cada vez más dramático. De acuerdo con el reporte preliminar de las autoridades, la emergencia ha cobrado la vida de al menos 1.430 personas, mientras que 3.338 resultaron heridas, 3.142 familias se encuentran afectadas y cerca de 50.000 personas permanecen desaparecidas.
En medio de las labores de búsqueda y rescate, también crece la preocupación por las dificultades para hacer llegar la ayuda humanitaria a las zonas más golpeadas por la catástrofe.
Walter Taborda, ciudadano venezolano residente en Cali, manifestĂł que muchas de las donaciones enviadas por familiares y organizaciones no estarĂan llegando a quienes realmente las necesitan.
«Lo más complicado es que muchas personas hacen llegar ayudas desde el exterior y, según denuncias, la Guardia Nacional las está reteniendo», afirmó.
Frente a estas versiones, el Gobierno venezolano reiterĂł que la Ăşnica entidad autorizada para recibir y distribuir la asistencia humanitaria es ProtecciĂłn Civil. Su director, Diosdado Cabello, indicĂł que cualquier centro de acopio promovido por organizaciones distintas al Gobierno debe ser informado previamente a las autoridades nacionales.
Ante este panorama, organismos humanitarios recomiendan que las donaciones sean canalizadas a través de entidades internacionales reconocidas, entre ellas la Cruz Roja y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el fin de garantizar que la ayuda llegue a las comunidades afectadas.
Una de las regiones con mayores daños es La Guaira, en el estado Vargas, territorio que ya sufriĂł una de las peores tragedias naturales del paĂs en 1999, cuando intensas lluvias provocaron deslizamientos e inundaciones que dejaron miles de vĂctimas.
La capital, Caracas, tambiĂ©n registrĂł importantes afectaciones. Especialistas han advertido que las condiciones geolĂłgicas de algunos sectores favorecen la amplificaciĂłn de las ondas sĂsmicas, aumentando el impacto de este tipo de fenĂłmenos.
Mientras tanto, la comunidad venezolana en Cali, junto con diferentes organizaciones sociales, habilitĂł tres centros de acopio para recibir alimentos no perecederos, medicamentos, agua potable, ropa y elementos de primera necesidad para las familias damnificadas.
Los puntos de recepciĂłn son: barrio Comuneros II (carrera 28B3 #72S-32, cerca de la Troncal Unida), con atenciĂłn de 8:00 a.m. a 12:00 del mediodĂa; barrio Unidad San Gabriel, en el sector Valle del Lili, al sur de Cali, de 8:00 a.m. a 8:00 p.m.; y el Hotel Spiwak, ubicado en el norte de la ciudad


