La Policía Nacional y el departamento de Córdoba atraviesan un profundo momento de duelo tras confirmarse el fallecimiento de la subintendente Andreina Ortega Berrío, integrante activa del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula).
La uniformada perdió la vida luego de un presunto intento de suicidio ocurrido al interior de una vivienda ubicada en el barrio La Granja, al sur de la ciudad de Montería, en un hecho que ha generado conmoción tanto en la institución como en la comunidad.
De acuerdo con el reporte preliminar de las autoridades, unidades de patrullaje fueron alertadas sobre una emergencia registrada en una residencia localizada en la Diagonal 13, entre las transversales 3 y 4, en este populoso sector de la capital cordobesa. Al llegar al lugar, los policías encontraron a los familiares de la subintendente en medio de una escena de profundo dolor, luego de hallarla suspendida en la sala del apartamento.
Ante la gravedad de la situación, Andreina Ortega Berrío fue trasladada de inmediato a un centro asistencial cercano, con la esperanza de que el personal médico pudiera salvarle la vida. Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados, los profesionales de la salud confirmaron que la suboficial ingresó sin signos vitales, por lo que su fallecimiento fue declarado minutos después de su arribo a la sala de urgencias.
La noticia causó un fuerte impacto entre sus compañeros del Gaula y demás integrantes de la Policía Nacional, quienes destacaron su compromiso, disciplina y vocación de servicio en la lucha contra la extorsión y otros delitos que afectan la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos. A través de mensajes internos y expresiones de solidaridad, colegas y superiores lamentaron profundamente la pérdida de una uniformada a la que describen como responsable, dedicada y cercana a su equipo de trabajo.
Entre tanto, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) adelanta las diligencias correspondientes para esclarecer las circunstancias que rodearon este lamentable hecho. La vivienda permanece bajo custodia de las autoridades mientras se recolectan testimonios de familiares, amigos y personas cercanas a la subintendente, con el fin de comprender qué situaciones personales o emocionales podrían haber influido en su decisión.
Desde la Policía Nacional se reiteró el acompañamiento institucional a la familia de la subintendente Andreina Ortega Berrío, al tiempo que se activaron los protocolos internos de apoyo psicológico para los compañeros que se han visto afectados por esta dolorosa pérdida. Asimismo, se hizo un llamado a la reflexión sobre la importancia de la salud mental, incluso en profesiones de alta exigencia y presión como la labor policial.
El fallecimiento de la subintendente deja un vacío significativo en las filas del Gaula en Córdoba y reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer los programas de acompañamiento emocional y bienestar para los hombres y mujeres que diariamente arriesgan su vida al servicio del país.


