Cinco personas resultaron heridas la noche de este martes luego de que hombres armados atacaran una camioneta de servicio público que transitaba por la vía Panamericana en zona rural del municipio de Mercaderes, en el sur del Cauca. El atentado ocurrió en el sector conocido como Canta Llano, ubicado aproximadamente a 30 minutos del casco urbano de ese municipio, y se suma a una cadena de hechos violentos que en las últimas semanas han golpeado ese corredor vial del suroccidente colombiano.
De acuerdo con información preliminar, los ocupantes se desplazaban en una camioneta Chevrolet DMAX de placas TKK-608 cuando fueron interceptados por varios sujetos armados que abrieron fuego indiscriminadamente contra el vehículo sin mediar palabra, atentando directamente contra la integridad de los pasajeros.
Los cinco heridos fueron trasladados al hospital municipal de Mercaderes para recibir atención médica. Las víctimas fueron identificadas como María de los Ángeles Fernández Martínez Sánchez, de 20 años, con herida por arma de fuego en el miembro inferior izquierdo; Aura Julia Joaquí Alvarado, de 71 años, con trauma en la cabeza; Yeselin Alexandra Burbano Muñoz, de 28 años, con herida en la región del omóplato izquierdo; Álvaro Gómez Sánchez, de 59 años, herido en la espalda; y Camilo López Pérez, de 52 años, con impacto en una de sus piernas.
El ataque contrasta con el mensaje difundido por el Ejército Nacional horas antes del atentado, cuando la institución informó a través de sus canales oficiales que tropas del Grupo de Caballería Liviano No. 8 de la Brigada 29 mantenían operaciones de control y acompañamiento sobre la vía Panamericana durante la noche. «Durante la noche, nuestros soldados continúan acompañando a los viajeros sobre la vía Panamericana, con labores de control y verificación que permiten mantener la seguridad y el acompañamiento sobre este importante corredor del suroccidente del país», señalaba el comunicado institucional.
Sin embargo, el atentado en Mercaderes evidencia una vez más que la presencia militar en el corredor no ha sido suficiente para disuadir a los grupos armados ilegales que operan en los tramos más apartados de la carretera internacional, donde el control del territorio sigue siendo disputado con violencia.
Hasta el momento las autoridades no han confirmado la identidad de los responsables ni los móviles del ataque. Organismos judiciales y unidades de la fuerza pública adelantan las investigaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido e identificar a los agresores


