Aumenta la tensión en el mundo: Estados Unidos interceptó barco petrolero de Venezuela

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En una operación marítima de alto impacto geopolítico, las fuerzas estadounidenses consiguieron esta mañana interceptar y tomar el control de un buque petrolero sancionado que había estado huyendo durante casi tres semanas en el océano Atlántico después de evadir un primer intento de abordaje cerca de Venezuela. El arresto marca un nuevo y significativo escalón en la aplicación de las sanciones estadounidenses contra el transporte ilícito de petróleo vinculado a Venezuela y otros actores internacionales sancionados.

El buque interceptado es el petrolero ‘Marinera’, anteriormente identificado como ‘Bella 1’, un gigantesco VLCC —Very Large Crude Carrier— con más de 300 metros de eslora y capacidad para cientos de miles de toneladas de crudo.
Canal26

Según fuentes oficiales, la Guardia Costera de Estados Unidos había intentado abordarlo por primera vez a finales de diciembre en aguas del Caribe, cuando la nave se dirigía a Venezuela para cargar petróleo, en el marco del bloqueo naval de Estados Unidos a buques sancionados vinculados con la exportación de crudo venezolano. Ante ese primer intento de abordaje, la tripulación del petrolero rechazó detenerse y emprendió la huida hacia el Atlántico Norte, desatando una prolongada persecución por parte de las autoridades estadounidenses.

Durante el trayecto, la tripulación del buque llevó a cabo una serie de maniobras para intentar eludir la acción de Estados Unidos: pintó una bandera rusa en el casco, cambió el nombre del barco a Marinera y gestionó su registro bajo pabellón ruso, fijando como puerto de registro la ciudad de Sochi, en la Federación Rusa.

En la mañana del miércoles, la Guardia Costera estadounidense, en coordinación con el Departamento de Justicia, el Departamento de Seguridad Nacional y otros cuerpos del gobierno de Estados Unidos, logró abordar y tomar el control del Marinera en el Atlántico Norte sin resistencia por parte de la tripulación.
De acuerdo con las autoridades, no se observaron buques militares rusos cerca en el momento del abordaje, aunque medios internacionales habían reportado que Rusia había desplegado unidades navales, incluido un submarino, en apoyo al petrolero durante su fuga y para disuadir la persecución estadounidense.
Army Recognition

La interceptación del Marinera ha generado ya una respuesta diplomática por parte de Rusia. El Ministerio de Transporte ruso calificó la acción de la Guardia Costera de Estados Unidos como una “intercepción ilegal” en aguas internacionales, insistiendo en que el buque contaba con un permiso válido para navegar bajo bandera rusa conforme al derecho internacional. Moscú también exigió el trato “humano y digno” para la tripulación del petrolero tras su captura.

No obstante, el gobierno estadounidense sostiene que la operación se llevó a cabo para hacer cumplir las sanciones impuestas contra buques que participan en el transporte ilícito de petróleo venezolano y de otros países sancionados, y que la persecución y captura de este petrolero se realizaron en cumplimiento de órdenes judiciales y en aguas internacionales.
Reuters

El arresto del Marinera no es un hecho aislado: Estados Unidos ha intensificado en las últimas semanas sus esfuerzos para interceptar lo que Washington describe como una “flota fantasma” —un conjunto de petroleros que operan bajo identidades falsas o banderas cambiadas para evadir sanciones y transportar crudo venezolano o de otros estados sancionados.

De hecho, el Gobierno estadounidense anunció que otro petrolero sancionado fue interceptado en el Caribe el mismo día, lo que sugiere una operación coordinada de mayor alcance para desmantelar redes que facilitan el envío de petróleo fuera de los canales legales, según reportes oficiales.

Este tipo de acciones forman parte de las medidas que la administración de los Estados Unidos ha reforzado en los últimos meses, señalando que no solo se busca sancionar a Venezuela, sino también cortar vías de financiación y apoyo a lo que Washington califica como actividades ilícitas vinculadas al transporte marítimo global de crudo.

El arresto de un petrolero que navegaba bajo bandera rusa y que fue perseguido durante semanas por las fuerzas de Estados Unidos es visto por analistas como un episodio de alta tensión en las relaciones entre Washington y Moscú, en un momento delicado de la política internacional. Además, expertos indican que este tipo de operaciones podrían sentar precedentes en la forma en que se aplican y hacen cumplir las sanciones económicas y marítimas, así como en la respuesta de otros países a esas acciones

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