La reciente aparición de nuevas amenazas contra figuras políticas en Colombia ha generado preocupación en distintos sectores, luego de confirmarse que el abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella también se encuentra entre los afectados.
La denuncia fue dada a conocer por el senador Mauricio Gómez Amín, quien a través de sus redes sociales advirtió que De la Espriella habría sido intimidado desde la misma plataforma digital que previamente emitió amenazas contra la senadora Paloma Valencia. El hecho se suma a otros episodios similares que, horas antes, habían sido expuestos por el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Gómez Amín calificó la situación como altamente grave y pidió un rechazo contundente por parte del país. Además, señaló que estos hechos no serían aislados y cuestionó la falta de pronunciamiento de algunos sectores, advirtiendo que el contexto actual de seguridad ha permitido un mayor margen de acción para estructuras criminales, lo que pone en riesgo las garantías democráticas.
La misma página que amenaza de muerte a @PalomaValenciaL ahora arremete también contra @ABDELAESPRIELLA, un hecho gravísimo que merece el rechazo unánime del país. Sin embargo, llama aún más la atención el silencio retumbante de Iván Cepeda frente a estos sucesos.
Hoy Colombia… pic.twitter.com/KUfVafrY3l
— Mauricio Gómez Amín (@MauricioGomezCO) April 12, 2026
Por su parte, De la Espriella reaccionó públicamente a las amenazas, calificando a los responsables como “miserables cobardes”. En su pronunciamiento, aseguró que este tipo de intimidaciones buscan silenciar a quienes defienden la democracia y la institucionalidad, al tiempo que expresó su solidaridad con la senadora Paloma Valencia.
En la misma línea, el expresidente Álvaro Uribe confirmó que el abogado también hace parte de la lista de personas amenazadas, reiterando su rechazo a estos hechos y haciendo un llamado a la ciudadanía a no normalizar la violencia como herramienta de presión política.
Este panorama ha intensificado el debate sobre la seguridad de los líderes políticos y candidatos presidenciales en Colombia, evidenciando los riesgos que enfrenta el ejercicio democrático en el país.


