Al menos doce cuerpos sin vida fueron hallados en los últimos tres días en una zona boscosa ubicada en el extremo oriental de Ciudad de Guatemala, en un hecho que estaría relacionado con estructuras pandilleras, informaron este domingo organismos de socorro y autoridades gubernamentales.
Guatemala enfrenta desde hace años una fuerte ola de violencia criminal, atribuida en gran parte al accionar de las peligrosas pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), catalogadas como organizaciones “terroristas” tanto por el Estado guatemalteco como por Estados Unidos.
Los cadáveres fueron encontrados en una pendiente cercana a una carretera que funciona como vertedero ilegal, un sitio frecuentemente utilizado por estructuras criminales para abandonar cuerpos, de acuerdo con reportes de los bomberos y medios locales.
El vocero de los Bomberos Voluntarios, Hans Lemus, explicó a la prensa que el viernes se ubicaron dos cuerpos en el lugar, mientras que el sábado fueron localizados tres cadáveres adicionales y una osamenta humana.
Lemus detalló que este domingo, con el apoyo de caninos entrenados, se logró el hallazgo de otros seis restos humanos, algunos de ellos envueltos en sábanas y bolsas plásticas.
Tras varias horas de labores, los socorristas concluyeron el rastreo y dispusieron los cuerpos en fila sobre la carretera, colocados en camillas metálicas, según se observa en imágenes difundidas por la entidad de emergencia.
En un comunicado dirigido a los medios, el Ministerio del Interior indicó que este múltiple homicidio podría estar relacionado con un proceso de “reacomodamiento” de las pandillas, en su intento por controlar territorios donde operan otras organizaciones al margen de la ley.
Cabe recordar que a finales de octubre, equipos de rescate encontraron nueve cuerpos abandonados entre la vegetación bajo un puente en el municipio de Palencia, cercano a la capital guatemalteca.
Las autoridades estiman que cerca de la mitad de los hechos violentos en el país están vinculados al narcotráfico y a las pandillas dedicadas a la extorsión de comerciantes y empresas de transporte público.
De acuerdo con cifras oficiales, Guatemala cerró el año anterior con una tasa de homicidios de 16,1 por cada 100.000 habitantes, una cifra que supera ampliamente el promedio mundial.


