La creciente inseguridad en el sector conocido como El Cofre, ubicado en la jurisdicción rural del municipio de Cajibío, genera gran preocupación entre viajeros y habitantes del centro del departamento del Cauca.
Este corredor vial, parte fundamental de la vía Panamericana que conecta importantes ciudades como Popayán y Cali, se ahora en escenario recurrente de hechos delictivos, especialmente asaltos armados que afectan la tranquilidad y seguridad de quienes transitan por la zona.
El más reciente episodio alarmante de inseguridad ocurrió el pasado martes 5 de mayo, alrededor de las 10:50 de la noche. Según información obtenida por periodistas de la región, un funcionario de la Unidad Nacional de Protección, UNP, identificado como CMG, fue víctima de un millonario asalto mientras se desplazaba por este tramo carretero.
CMG se desempeña como escolta dentro del esquema de seguridad del presidente nacional de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos, ANUC, Nilson Liz Marín, lo que indica que se trataba de una persona con responsabilidades importantes en materia de seguridad.
De acuerdo con el reporte entregado a las autoridades, el escolta transitaba por la vía cuando fue interceptado por dos vehículos de color negro que le cerraron el paso en el sector de El Cofre, situado aproximadamente a 25 minutos del casco urbano de Cajibío y a menos de una hora de Popayán, capital del departamento del Cauca. En ese momento, varios hombres armados descendieron de los vehículos y, empleando armas de fuego para intimidarlo, procedieron a despojarlo de una camioneta Toyota Hilux modelo 2025, blindada nivel II, de color gris plata y placas NJU-953.
El valor comercial de este automotor ronda los 200 millones de pesos colombianos, cifra que da un indicio sobre la magnitud del robo. Pero el hurto no terminó allí. Además de la camioneta, los delincuentes se llevaron dos pistolas marca Córdoba, junto con sus respectivos proveedores, tres teléfonos celulares Samsung y una pulsera de oro, sumando un valor superior a los 30 millones de pesos en estos elementos personales.
Este nuevo caso ha vuelto a encender las alarmas entre transportadores, conductores y usuarios frecuentes de la vía Panamericana, quienes denuncian que el sector de El Cofre se ha convertido en un punto crítico de inseguridad, sobre todo durante las horas nocturnas. Habitantes y viajeros constatan que los atracos, retenes ilegales y ataques armados se han convertido en una problemática constante que genera zozobra y temor en la población.
La región del centro del Cauca, conocida por su belleza natural y riqueza cultural, lamentablemente también ha sido afectada por la presencia de grupos armados ilegales que aprovechan la dispersión geográfica para ejercer control y generar comportamientos delictivos. Según información proporcionada por organismos de inteligencia consultados por este medio, en esta zona del departamento operan estructuras armadas al margen de la ley, entre las que destaca el frente disidente Jaime Martínez de las Farc.
Este grupo ha sido señalado de mantener presencia en múltiples municipios del centro y norte del Cauca, contribuyendo al incremento de la violencia y la inseguridad en la región.
Por su parte, las autoridades han manifestado que se adelantan las investigaciones correspondientes con el propósito de ubicar a los responsables del asalto y recuperar tanto el vehículo como los objetos hurtados. Sin embargo, la complejidad del terreno y la presencia de grupos armados dificultan la rápida resolución de estos casos, por lo que se requiere una acción coordinada y sostenida en el tiempo.
La situación actual en El Cofre no solo afecta la percepción de seguridad de los ciudadanos, sino que también impacta negativamente en la economía local y regional, dado que esta vía es fundamental para el comercio y la movilidad en el suroccidente colombiano.
Como bien lo denuncian los periodistas, la inseguridad puede disuadir el tránsito de vehículos de carga y turistas, afectando el desarrollo y bienestar de las comunidades que dependen de esta conexión vial.


