El fallecimiento de Germán Vargas Lleras, quien ocupó importantes cargos en la vida política colombiana, fue confirmado este viernes tras varios años enfrentando delicados problemas de salud relacionados con un cáncer y un tumor cerebral que venía siendo tratado en centros médicos de Colombia y Estados Unidos.
El exvicepresidente de la República entre 2014 y 2017 también se desempeñó como ministro del Interior y de Justicia, ministro de Vivienda, senador de la República y máximo dirigente del partido Cambio Radical, colectividad que lideró durante gran parte de su trayectoria política.
Durante los últimos meses, Vargas Lleras permaneció alejado de los escenarios públicos debido a su estado de salud, situación que despertó múltiples expresiones de solidaridad desde distintos sectores políticos y sociales del país.
Tras conocerse la noticia de su muerte, varias figuras públicas reaccionaron destacando su legado político. La senadora Paloma Valencia expresó su pesar y aseguró que el dirigente fue “un gran estadista” comprometido con la defensa de la democracia colombiana.
De igual manera, el expresidente Álvaro Uribe Vélez había manifestado semanas atrás mensajes de apoyo hacia el exvicepresidente, a quien calificó como un “patriota superior”, mientras que el excanciller Luis Gilberto Murillo resaltó su trayectoria en el servicio público y pidió acompañamiento respetuoso para él y su familia durante el proceso médico.
Pese a las complicaciones de salud, recientemente Vargas Lleras reapareció públicamente mediante un video en el que invitaba a respaldar las listas de Cambio Radical en las elecciones legislativas de 2026. Sin embargo, el partido sufrió una importante reducción en su representación política, pasando de 11 a seis curules en el Senado.
Los problemas médicos del exvicepresidente se remontaban varios años atrás. Uno de los episodios más recordados ocurrió en diciembre de 2015, cuando sufrió una convulsión mientras cumplía actividades oficiales en Floridablanca, Santander. En ese momento, especialistas de la Clínica Carlos Ardila Lülle informaron que el episodio estaba relacionado con una lesión cerebral antigua de carácter benigno.
Desde entonces, el dirigente político enfrentó diversos tratamientos y seguimientos médicos especializados, mientras continuaba siendo una de las figuras más influyentes de la política colombiana en las últimas décadas.


