La continuidad de las obras de la doble calzada Popayán–Santander de Quilichao, uno de los proyectos viales más importantes para el suroccidente colombiano, se encuentra en riesgo debido a los reiterados hechos de inseguridad que afectan la ejecución del proyecto.
Así lo advirtió la Concesión Vial Nuevo Cauca S.A.S., a través de un comunicado emitido en las últimas horas, en el que informó que la constructora encargada de la obra evalúa la posibilidad de no continuar con la ejecución directa de los trabajos, ante lo que calificó como una situación “crítica e insostenible” en materia de seguridad.
De acuerdo con el comunicado, en la madrugada del 23 de enero de 2026 se registró el robo de cuatro vehículos tipo volqueta y la retención del vigilante del campamento de la constructora en el corregimiento de Pescador, municipio de Caldono, a la altura del kilómetro 44. Este hecho se suma a una serie de hurtos recurrentes contra maquinaria, vehículos y equipos de trabajo, que han generado millonarias pérdidas económicas y graves afectaciones al cronograma del proyecto.
La concesión señaló que la falta de garantías de seguridad para el personal y la maquinaria ha llevado a la empresa constructora a considerar que sea la propia Concesión Nuevo Cauca S.A.S. quien asuma la finalización de la obra, siempre y cuando existan condiciones mínimas de seguridad.
Frente a esta situación, el representante a la Cámara por el Cauca, Óscar Campo, calificó como “alarmante” la posibilidad de que la obra se detenga por causa de la inseguridad. A través de un pronunciamiento público, el congresista advirtió que la vía Panamericana ha pasado de ser una arteria clave para el desarrollo regional a convertirse en un corredor marcado por el miedo y la incertidumbre.
“El Cauca vive hoy una situación en la que transportadores, comerciantes, estudiantes y familias no saben si podrán llegar a su destino. A esa incertidumbre ahora se suma la fatiga de la empresa constructora, que ante robos y amenazas anuncia la posibilidad de retirarse de la obra”, señaló Campo.
El representante insistió en la necesidad de un Estado con presencia real en el territorio, con autoridad y decisiones firmes, y criticó lo que considera una ausencia de acciones concretas frente a la crisis de seguridad que enfrenta el departamento.
“La Panamericana debe volver a ser un camino de oportunidades y progreso. Un departamento que quiere avanzar no puede hacerlo sin seguridad”, concluyó el congresista, haciendo un llamado a unir esfuerzos de cara al año 2026 para recuperar la tranquilidad y garantizar el desarrollo del Cauca.
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