En medio de la presiĂłn creciente sobre rellenos sanitarios, las alertas por estrĂ©s hĂdrico y las metas de descarbonizaciĂłn que enfrenta el paĂs, un estudio revelĂł que la circularidad de envases y empaques posconsumo puede reducir hasta en 86% el consumo de agua y en 78% la demanda energĂ©tica frente al modelo lineal tradicional basado en materias primas vĂrgenes y disposiciĂłn final.
El análisis, desarrollado por VisiĂłn Circular ANDI junto a Casosostenible bajo estándares internacionales ISO 14040 e ISO 14044, evaluĂł el impacto ambiental de su gestiĂłn de más de 56.000 toneladas de residuos gestionados en Colombia durante 2024, integrando informaciĂłn operativa de una muestra de 25 gestores y 17 transformadores que representaron a los 149 gestores y 52 transformadores de los 29 departamentos del paĂs que hicieron parte de la cadena de valor con la que trabajĂł VisiĂłn Circular para el año en menciĂłn.
La mediciĂłn comparĂł dos escenarios: el modelo lineal convencional, extracciĂłn de materias primas, fabricaciĂłn y disposiciĂłn en rellenos sanitarios, frente al modelo circular basado en recolecciĂłn, transformaciĂłn y reincorporaciĂłn de materiales como materias primas secundarias.
Los resultados evidenciaron reducciones ambientales significativas en todas las categorĂas evaluadas.
Además del ahorro hĂdrico y energĂ©tico, el estudio identificĂł una disminuciĂłn cercana al 71% en el uso de combustibles fĂłsiles y reducciones superiores al 99% en generaciĂłn de residuos frente al escenario convencional.
En tĂ©rminos de cambio climático, el modelo circular permitiĂł evitar más de 104.000 toneladas de COâ‚‚ equivalente durante un solo año de operaciĂłn. La cifra equivale a la captura de carbono que podrĂan realizar más de 3,5 millones de árboles adultos durante un año o al retiro de miles de vehĂculos de circulaciĂłn.
El estudio tambiĂ©n revelĂł que la energĂa ahorrada equivale al consumo anual de más de 138.000 hogares colombianos, mientras que la eficiencia hĂdrica alcanzada representa un volumen similar al de 346 piscinas olĂmpicas.
En recursos naturales, la investigación concluyó que la reincorporación de materiales evitó la extracción de minerales equivalentes a los requeridos para fabricar más de 145.000 teléfonos inteligentes.
Para VisiĂłn Circular ANDI, los resultados del estudio reflejan el potencial que tiene la economĂa circular para transformar no solo la gestiĂłn de residuos, sino tambiĂ©n la manera en que el paĂs produce consume y utiliza sus recursos.
Actualmente, el Programa articula a más de 380 empresas de 27 sectores productivos, junto con 167 gestores, 73 organizaciones de recicladores y 59 transformadores en cerca de 217 municipios del paĂs, con el objetivo de fortalecer modelos de aprovechamiento más eficientes, inclusivos y trazables.
“La circularidad no se logra únicamente reciclando más. Requiere innovación, articulación de cadena, fortalecimiento territorial y una transformación profunda en la forma en que entendemos la producción y el consumo”, señaló Mónica Villegas, directora de Visión Circular ANDI.
El estudio concluye que el principal valor ambiental de la economĂa circular no está Ăşnicamente en evitar que los residuos lleguen a rellenos sanitarios, sino en reincorporar materiales al sistema productivo para sustituir materias primas vĂrgenes y reducir la presiĂłn sobre los ecosistemas.
La investigaciĂłn confirma que reincorporar materiales al sistema productivo reduce de manera significativa la presiĂłn sobre recursos naturales, energĂa, agua y sistemas de disposiciĂłn final frente al modelo convencional.
Como parte de los hallazgos, la investigaciĂłn identificĂł oportunidades de mejora para el sector, especialmente en eficiencia energĂ©tica, reducciĂłn de mermas, optimizaciĂłn del consumo de agua y fortalecimiento de la logĂstica inversa.
“Este análisis refleja la necesidad de avanzar hacia modelos de aprovechamiento más sofisticados y articulados, donde la innovaciĂłn, la eficiencia operativa y el fortalecimiento de capacidades permitan no solo aumentar la competitividad del paĂs, sino tambiĂ©n reducir impactos ambientales y acelerar la transiciĂłn hacia una economĂa verdaderamente circular”, señalĂł MĂłnica Villegas.El colectivo trabaja en lĂneas estratĂ©gicas enfocadas en fortalecimiento de cadenas de valor, innovaciĂłn, inclusiĂłn social y productiva, proyectos territoriales y consumo responsable, buscando consolidar modelos que aporten tanto a las metas ambientales del paĂs como a la competitividad empresarial.
Como resultado del trabajo desarrollado entre Visión Circular ANDI y Casosostenible, parte de la investigación fue publicada en la revista académica Sustainability y el informe completo ya se encuentra disponible para consulta pública.
Más allá de las toneladas aprovechadas, el reto que deja este estudio es demostrar que la economĂa circular puede convertirse en una herramienta concreta para reducir emisiones, proteger recursos estratĂ©gicos y fortalecer la competitividad del paĂs. La transiciĂłn hacia modelos más circulares ya no es Ăşnicamente una conversaciĂłn ambiental, sino una decisiĂłn estratĂ©gica para la sostenibilidad y resiliencia de Colombia.


