Frente a la reciente oleada de violencia que golpea con crudeza al departamento del Cauca, el Representante a la Cámara Óscar Campo expresó su profunda preocupación por la crítica situación de orden público y la inacción del Gobierno Nacional, al que califica como un «gobierno tuitero sin capacidad ni liderazgo».
En las últimas horas, municipios como Santander de Quilichao, Cajibío, Morales, Piendamó y Totoró han sido escenario de atentados, combates y hechos violentos que atentan contra la vida, la tranquilidad y el trabajo de las comunidades. “Nos duele cada una de las víctimas, nos duele la falta de garantías, nos duele la ausencia de Estado”, afirmó Campo.
El congresista hizo énfasis en el impacto que esta violencia ha tenido sobre miles de trabajadores del turismo, artesanos, vendedores y pequeños empresarios que, durante la semana mayor, han hecho esfuerzos titánicos para ofrecerle al país una cara amable del Cauca, a pesar de los bloqueos constantes en la vía Panamericana. “Esta Semana Santa fue para muchos una oportunidad de respirar, de generar ingresos, de tener esperanza… y se la arrebataron con fuego”, expresó.
Para Campo, la situación es insostenible. Denuncia que el país vive bajo el espejismo de un presidente que lanza anuncios sin ejecución y mantiene dormida a una dirigencia regional cooptada por promesas sin cumplir. “Vivimos en una incertidumbre permanente. Nos quieren convencer de un país ideal que solo existe en su mente. Mientras tanto, el desgobierno pulula”, señaló.
El Representante también hizo un llamado urgente a las autoridades y organismos internacionales para que se haga visible la crisis que atraviesa el Cauca y se garantice la vida y los derechos de sus habitantes. “Somos una sociedad asustada por las bombas, por quienes tuvieron el privilegio y las prebendas de un Gobierno que fracasó en su intento de ‘paz total’. Hoy nos embarga el sentimiento de engaño y abandono”, concluyó.
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