La prevención y la atención oportuna ante quemaduras son fundamentales para evitar complicaciones en la salud. Por ello, las autoridades de salud reiteran a la comunidad la importancia de conocer los tipos de quemaduras, sus características y las acciones correctas que se deben tomar en cada caso.
Las quemaduras de primer grado se caracterizan por el enrojecimiento de la piel y dolor leve a moderado, sin presencia de ampollas. Un ejemplo común es la quemadura solar. Ante este tipo de lesión, se recomienda enfriar la zona afectada con agua limpia y evitar la exposición adicional al calor.
Por su parte, las quemaduras de segundo grado presentan ampollas visibles, enrojecimiento intenso, dolor fuerte e inflamación. En estos casos, las autoridades de salud recomiendan no reventar las ampollas, cubrir la zona con un paño limpio y acudir oportunamente a un centro de salud para su adecuada valoración.
Las quemaduras de tercer grado son las más graves, ya que afectan capas profundas de la piel y los tejidos. Se identifican por una piel de color blanco, negro o carbonizado, y en algunos casos pueden no generar dolor debido al daño en los nervios. Ante este tipo de lesiones, es indispensable buscar atención médica inmediata, sin aplicar ningún tipo de sustancia casera o medicamento.
Desde el sector salud se hace un llamado a la comunidad para no automedicarse ni aplicar remedios caseros, ya que estas prácticas pueden agravar las lesiones. En casos graves, se debe acudir de inmediato al servicio de urgencias más cercano, recordando que una atención adecuada y oportuna puede marcar la diferencia en la recuperación del paciente.


