El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, elevó el tono de las advertencias hacia La Habana y señaló que su país “tomará Cuba casi de inmediato”, durante un acto en Florida este viernes 1 de mayo. “Cuando regrese de Irán, quizá hagamos que el portaviones SS Lincoln desembarque y entonces se rendirán”, expresó en alusión al régimen castrista. Sus palabras vuelven a situar el futuro de la isla en la mira presidencial.
En sus declaraciones durante una cena privada del Forum Club en la localidad de West Palm Beach, Trump precisó que esa supuesta “toma de Cuba” no ocurrirá hasta que él haya proclamado victoria en Irán y alcanzado un acuerdo que ponga fin al conflicto. “Terminaremos esto primero, me gusta concluir los trabajos”, afirmaba.
“A nuestro regreso, lo que haremos a nuestra vuelta de Irán, será enviar a uno de nuestros portaaviones, quizá el Abraham Lincoln, el más grande del mundo [error del presidente: el mayor es el Gerald Ford], haremos que se acerque, se detenga a 100 metros de la orilla y ellos (el régimen cubano) responderán, muchas gracias, nos rendimos”, ha asegurado en un discurso durante la cena.
Los comentarios del republicano se producen horas después de que la Casa Blanca difundiera una orden ejecutiva en la que Trump endurece y amplía desde este mismo viernes las ya estrictas sanciones que su país impone contra el Gobierno de Cuba. Ahora, este tipo de acciones se enfocarán en las personas “extranjeras o estadounidenses” que desarrollen actividades que generen ingresos de divisas a la isla.
La nueva disposición complementa el embargo energético que Washington aplica a La Habana desde el 29 de enero, también mediante una orden ejecutiva y a través de la amenaza de aranceles secundarios y de sanciones.
“Las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba (…) siguen constituyendo una amenaza inusual y extraordinaria, que tiene su origen total o sustancial fuera de Estados Unidos, para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”, señala la orden ejecutiva que ha firmado el mandatario. “No solo están orientadas a perjudicar a Estados Unidos, sino que además resultan contrarias a los valores morales y políticos de las sociedades libres y democráticas”, indica el documento.
La Habana ha reaccionado con una fuerte condena frente a las decisiones del mandatario y con mensajes de unidad interna. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó este sábado: “no nos dejamos intimidar”. “La respuesta firme del pueblo y su respaldo a la Revolución se evidenció masivamente este Primero de Mayo”, escribió en redes sociales Rodríguez, en alusión a las amplias movilizaciones progubernamentales del día anterior, en las que participaron decenas de miles de cubanos, informaron medios internacional.
A su criterio, “la nueva amenaza abierta y directa de agresión militar” de Trump “incrementa la hostilidad contra Cuba a niveles peligrosos, sin otro motivo que el interés de complacer a élites reducidas que le garantizan respaldo electoral y financiero”, según expresó en alusión a las exigencias de la comunidad cubana en el sur de Florida.
El anuncio se conoció en momentos en que Trump viajaba hacia ese Estado, donde la comunidad cubano-estadounidense posee una fuerte presencia y ejerce una considerable influencia política, para asistir a un evento de promoción de su política económica dirigida a jubilados en la localidad de The Villages.
Las nuevas disposiciones, que no hacen referencia a ninguna persona en específico, se enfocan en los sectores clave de la economía cubana, en particular la minería, los servicios financieros, la energía y la defensa. Toda persona o empresa que realice actividades en estos ámbitos o mantenga negocios con el régimen de Cuba enfrentará el bloqueo total de sus activos en Estados Unidos. Además, si un banco extranjero facilita una “transacción significativa” a alguno de los afectados, se expondrá a la congelación de sus cuentas en Wall Street o a la prohibición de operar en dólares, entre otras sanciones.
La orden ejecutiva supera ampliamente lo aplicado hasta ahora. No solo sanciona a integrantes del Gobierno cubano, sino además a empresarios, funcionarios o personas de cualquier rango que intervengan en las actividades restringidas: es una disposición que amplía las penalizaciones potencialmente a una parte considerable de la población cubana. Los familiares de los sancionados también resultarán afectados.
Quienes queden comprendidos en esos parámetros tampoco tendrán permitido ingresar a Estados Unidos, salvo que el secretario de Estado, Marco Rubio, determine que su presencia responde a intereses estratégicos de Washington.
Las sanciones comenzarán a aplicarse de forma inmediata, “debido a la posibilidad de mover fondos o activos de manera instantánea, lo que según la Administración de Trump facilitaría eludirlas en caso de haberse emitido una notificación previa.
Las disposiciones fueron anunciadas simultáneamente con una nueva ronda de sanciones de Estados Unidos contra Irán, mientras Teherán presentó su tercera iniciativa para poner fin al conflicto, y también contra los intercambios comerciales entre el régimen teocrático y China.
En repetidas oportunidades, Trump había adelantado que una vez finalice la guerra en Irán —para la cual aún no se vislumbra un desenlace— centrará su atención en Cuba, cuyo régimen ha señalado reiteradamente como debilitado económicamente y cercano al colapso. El Gobierno estadounidense sostiene contactos con representantes de La Habana y en diversas ocasiones ha sugerido, con Marco Rubio ―hijo de inmigrantes cubanos― al frente, que evalúa un eventual cambio de régimen en la isla.
La orden ejecutiva provocó reacciones de satisfacción entre varios congresistas republicanos de origen cubano en Florida. La representante María Elvira Salazar escribió en la red social X: “Reconozco a la Administración de Trump por adoptar decisiones firmes y ampliar las sanciones contra esta dictadura. La etapa de la política de apaciguamiento ha concluido: no permitiremos que un régimen alineado con nuestros adversarios actúe a solo 150 kilómetros de nuestras costas”.


